
Tras la presentación del paquete de reformas del presidente Andrés Manuel López Obrador, el sector comercial reconoció que no es momento de una reforma laboral, sobre todo luego de la recuperación que se ha dado luego de la pandemia.
Fabián Camacho Arredondo, presidente de la Cámara de Comercio de Querëtaro (Canaco), indicó que una reducción de jornada no es viable, al menos no en 2024, por la presión en el pago de impuestos que existe hacia los empresarios y la dificultad de contratar a más personas.
«Ante las reformas, al menos del 2023, tanto en ajuste del salario mínimo como en términos de vacaciones, sí hubo un impacto directo al menos para las pequeñas y medianas empresas que tuvieron que contraer un poquito la expectativa de crecimiento en materia de empleo laboral (…) por cada salario que se paga, cerca del 30-35% va directamente a impuestos».
El empresario enfatizó que no están en contra de la justicia laboral, que ha estado rezagada durante décadas, pero reiteró que no es el momento.




